
-La cosecha, un 24 por ciento inferior en volumen de oliva, mantiene la producción de aceite debido a un mayor rendimiento graso
La última campaña del Aceite de La Rioja con denominación de origen se ha cerrado con una producción de 2.800.000 kilos de aceituna frente a los 3.700.000 kilos de la cosecha anterior, lo que supone un descenso del 24 por ciento.
A pesar de esta reducción en volumen de aceituna recolectada, las almazaras riojanas han mantenido la producción de aceite. Con un rendimiento graso del 19,8 por ciento, se han obtenido 605.000 litros de Aceite de La Rioja, tan solo un 2,5 por ciento menos que la pasada cosecha, cuando se produjeron 620.000 litros y el rendimiento graso fue del 15 por ciento.
El año climático ha sido determinante en el desarrollo del cultivo. En un contexto general poco favorable para la mayoría de las producciones agrícolas, el olivar riojano ha acusado el exceso de lluvia durante el primer semestre y un verano y otoño caracterizados por la sequía en todas las zonas productoras. Además, las condiciones meteorológicas no han sido favorables en momentos clave como el cuajado del fruto, lo ha repercutido en una menor cantidad de aceituna.
Sin embargo, la calidad del Aceite de La Rioja vuelve a destacar como uno de sus principales valores. La ausencia de plagas y enfermedades ha permitido que la aceituna haya llegado a los trujales en buen estado sanitario, dejando aceites con altas puntuaciones en cata.
El Aceite de La Rioja de la campaña 2025-2026 ha comenzado a salir al mercado con las características que lo avalan como alimento de calidad contrastada, con la garantía de calidad y origen.