La buenas prácticas empleadas para el cultivo del olivo por la empresa Ecolive Rioja le han valido para acreditarse con la certificación Globalgap en todas sus plantaciones. La norma internacional certifica productos agrícolas de todos los países del mundo de acuerdo a la ejecución de labores culturales adecuadas y al cumplimiento de la normativa vigente.
La implantación de la norma realizada por Ecolive Rioja es una iniciativa pionera en materia de olivicultura y aceite de oliva. Si bien es cierto que empresas de otros sectores ya la han adoptado para sus plantaciones, en el ámbito de la oleicultura, la compañía riojana es de las primeras en acreditarse con Globalgap.
La certificación exige el cumplimiento de estrictos requisitos tanto en campo como en la legislación vigente en los ámbitos de asesoramiento, riesgos laborales y formación de personal, entre otros. Para asegurar el cumplimiento de la norma, se somete a los productores a una inspección anual y a inspecciones anuales no anunciadas. Globalgap está sujeta a un ciclo de revisión que dura tres años e implica un proceso de mejora continuo, incorporando los procesos tecnológicos y las novedades del mercado.