
El Instituto Cervantes ha elevado el aceite de oliva a la categoría de producto cultural y seña de identidad española a través de una serie de talleres a los que han asistido más de 800 personas en una treintena de sus sedes en todo el mundo. En un acto celebrado en Madrid, el secretario general de la institución, Rafael Rodríguez-Ponga, apuntó que "el aceite forma parte de la cultura española" y que, por tanto, el Cervantes "acoge con entusiasmo este tipo de actividades que contribuyen a la difusión de España en el mundo", informa Agencia Efe.
El Instituto Cervantes ha organizado durante 2012 los talleres “Aceite de Oliva de España: cultura, ciencia y gastronomía”, que celebrarán su última cita del año en Shanghai (China) el próximo 22 de noviembre. En la iniciativa han colaborado la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt) y la Interprofesional del Aceite de Oliva Español. El director de la Asociación de la Industria y Comercio Exportador de Aceite de Oliva (Asoliva) y vocal de la Interprofesional del Aceite, Rafael Pico, destacó que la “incidencia en la salud” de este producto que, por su importancia en la dieta, “se convierte en una forma de entender la vida”.
Los talleres, por tanto, cuentan con un calado multidisciplinar que va desde las nociones de cata, para diferenciar distintos tipos de aceite, a sus efectos para la salud o sus posibilidades gastronómicas. Cada jornada concluye con un “desayuno español” para que los asistentes puedan llevar a la práctica lo aprendido y probar tres variedades de aceite virgen extra español: arbequino, hojiblanca y picual, de los que se explican sus propiedades organolépticas, además de recorrer los usos gastronómicos de las distintas categorías de aceite de oliva. El objetivo final de la iniciativa es dar a conocer el aceite de oliva español como un alimento nutritivo y sano, seña de identidad cultural del país y objeto de múltiples investigaciones científicas por sus propiedades para la salud.